Las tasas aseguran al Gobierno un primer semestre sin saltos en el tipo de cambio

2020-02-18La Política Online

A finales de 2018 parecía imposible que en el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador el tipo de cambio pudiera apreciarse hasta 5%, pero así fue. Aunque no es un mérito del gobierno, como presume el presidente. De lo que sí puede vanagloriarse el gobierno federal es de respetar la autonomía de Banxico, algo de lo que el mercado ha tomado nota.

Cuando al presidente mexicano se le pregunta sobre el comportamiento de la economía suele responder que "va bien"y los primeros indicadores a los que recurre son la baja inflación y el tipo de cambio, expuestos como triunfos de su gobierno. Pero el mercado replica que son dos factores que han permitido esta tendencia: menores choques externos y la política monetaria.

En el primer caso, se explica por un incremento en la liquidez de los mercados globales, la reducción sobre la incertidumbre local, la aprobación del T-MEC y la reducción en las tensiones respecto a la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

En el segundo caso se responde al diferencial en las tasas de interés. En México estas lucen más atractivas respecto a otras economías emergentes y avanzadas, donde incluso hay regiones con niveles negativos. Es decir, como resumió a LPO Jesús López, subdirector de Banco Base: "La narrativa dejó de concentrarse en cosas negativas y las tasas de interés son muy atractivas".

Por su parte, Alain Jaimes, analista de Signum Research, agrega que "la estabilidad en el tipo de cambio no es un reflejo de políticas públicas sino de la política restrictiva de Banco de México (Banxico) que se adelantó al aumento de tasas desde 2017 a 2018, y si bien ahora entró a un ciclo más relajado, todavía no se puede soltar".

En ese sentido, según los especialistas es crucial para la estabilidad del tipo de cambio que continúe la independencia del banco central. Y es que algunas voces en el mercado ya empiezan a temer que precisamente esta necesidad de mantener un peso fuerte pueda poner al gobierno en un dilema y caer en la tentación de presionar al banco central.

Pero de momento los expertos descartan ese escenario. De hecho, en la opinión de Jaimes, esa estabilidad del peso frente al dólar es reflejo de la autonomía de Banxico. "En la lectura del mercado esa estabilidad refleja una autonomía robusta", resaltó el especialista.

Hay que recordar que, en la época de transición de gobierno, algunos dichos por parte de algunos funcionarios entrantes generaron los temores de que el tipo de cambio se disparara por arriba de los 20 pesos por dólar en el 2019. Entre ellos, generó fuerte ruido una propuesta en el Congreso que ponía en duda la independencia del banco central. Fue un ardo trabajo para la 4T demostrar lo contrario.

En ese sentido, López Flores advierte que el que se vulnerara esa independencia podría ser un fuerte riesgo. "La estabilidad en el tipo de cambio se afectaría si aparecieran presiones -por parte del gobierno- para la baja en las tasas de interés, en caso de ser necesario".

Sin embargo, el mercado sigue viendo prudencia en Banxico, que este febrero hizo otra baja de 25 puntos base, ubicando la tasa de interés en 7% por votación unánime. Y a pesar del tono del último comunicado, el mercado sigue viendo espacio para recortes hasta por 50 puntos base, una perspectiva que comparte el mismo Arturo Herrera, según señaló en una entrevista para Bloomberg.

Finalmente, aún con estos recortes, los expertos señalan que la tasa seguirá siendo atractiva y si bien el peso perderá fortaleza, continuará por debajo de los 20 por dólar, incluso en un escenario de baja en la nota crediticia y teniendo como mayor riesgo las secuelas del coronavirus en el mercado financiero. Por su parte, el gobierno solo puede procurar la certidumbre para el mercado y trabajar sobre Pemex, señalan los expertos.