Inversiones con la mentalidad del cazador de recompensas

2019-06-18Expansión

mar 18 junio 2019

Rosalía Lara

Francisco Ramírez llevaba meses esperando el mes de junio: la empresa donde trabaja hizo su reparto anual de utilidades en mayo y tenía muy claro qué haría con su dinero: invertirlo en el mercado bursátil. Tras meses indagando en qué compañía invertir, por ahora sólo tiene clara una cosa: debe pagar dividendos. “Si los paga y le atino a mis estimados, digamos que podría tener un bono doble”, dice el colaborador de una firma financiera.

Al entrar al mercado bursátil se puede obtener un rendimiento por el movimiento de las acciones y también tener ganancias por medio de los dividendos, que son como un ‘premio’ para los inversionistas y es similar al reparto de utilidades.

Su pago depende de cada empresa. “Provienen de las utilidades que generó la compañía y ésta tiene la posibilidad de regresarlas a los inversionistas vía dividendo o reinvertirlo en el negocio para generar mayores utilidades”, dice Carlos Ponce, socio fundador de SNX.

En México no es muy común. En 2018, de las 145 emisoras –sin contar las Fibras– que cotizan en el mercado accionario de la BMV, 64 repartieron dividendos. En 2019, 17 firmas decretaron este pago hasta el 8 de abril, entre ellas, Nemak, Gruma, Lala y Coca-Cola FEMSA.

Hay diferentes razones por las que una empresa decide pagar o no dividendos. La principal, dice Fernando Bolaños, gerente de Análisis de Monex, tiene que ver con la generación de flujo de efectivo. Si una compañía tiene resultados positivos, es más probable que pague dividendos. Aunque, si cuenta con proyectos de expansión, puede retener ese efectivo para financiar estos planes.

Para conocer qué tan atractivo es un dividendo, los analistas se basan en el rendimiento (dividend yield) que genera a los inversionistas (es decir, el dividendo entre el valor de la acción) y no en el monto en efectivo que se reparte.

De las empresas que históricamente pagan dividendos, la más atractiva en los últimos 10 años es Grupo México, de acuerdo con datos de Bloomberg. “Grupo México tiene la política de hacer pagos de dividendos, en parte, puede deberse a la variación del precio del cobre, que es uno de los principales productos que vende. Así, conforme los precios suben, la emisora es más rentable, sus resultados son mejores y tiene la capacidad de hacer pago de dividendos mayores”, comenta Bolaños.

También Mexichem premia con dividendos a sus inversionistas, aunque por razones diferentes. La empresa obtuvo recursos que no tenía planeado recibir: en 2016, cuando explotó la planta de Pajaritos, en Veracruz, la aseguradora le pagó más de 320 millones de dólares. Ése fue un flujo extraordinario que se tradujo en un reparto de dividendos, explica Alik García, analista de Intercam.

“Es una empresa que suele generar un fuerte flujo de efectivo y no tiene problemas como otras compañías, que tienen un nivel de apalancamiento alto o necesidades de financiamiento que les esté pesando”, dice.

Quienes tampoco tienen esas necesidades, por no tener un gasto de inversión tan grande como las empresas productivas, son los bancos. En el caso de Santander, dice Manuel González, analista de Signum Research, el que tenga un dividend yield tan atractivo es debido a que es uno de los bancos de gran capitalización que ha tenido resultados sólidos en los últimos años.

Los resultados financieros de Corporación Moctezuma también le permiten otorgar premios atractivos a sus accionistas. Carlos García, analista de Signum Research, señala que sus eficiencias tecnológicas le permiten tener bajos costos que, sumado a que el sector del cemento se caracteriza por tener un fuerte flujo de efectivo, genera buenos márgenes de ganancia.

La firma que cierra el top 5 en pago de dividendos es Kimberly-Clark, que tiene esta política desde su holding en Estados Unidos. “A lo mejor no tiene altos crecimientos como otras industrias y una forma de devolverles valor a sus inversionistas es con los dividendos”, comenta José Cebeira, analista de Actinver, quien detalla que la empresa intenta que se vaya incrementando al nivel de la inflación.

Para Francisco Ramírez, estas empresas son atractivas, pero deberán tener algo más en cuenta a la hora de invertir: hay compañías que no dan dividendos, pero que llegan a tener rendimientos muy altos en el comportamiento del precio, apunta Ponce.